La bronquiolitis en lactantes es una infección respiratoria, generalmente causada por un virus, que afecta las vías respiratorias pequeñas de los pulmones. Suele comenzar con síntomas parecidos a los de un resfriado, pero puede evolucionar y provocar tos, respiración rápida, silbidos y dificultades para alimentarse. Reconocer las señales de alarma es fundamental para saber cuándo acudir a urgencias y cuándo un bebé puede recibir cuidados en casa bajo orientación médica.
La mayoría de los casos mejora progresivamente, pero algunos bebés necesitan oxígeno, ayuda para alimentarse o vigilancia en el hospital. La edad, la respiración, la hidratación y el estado general son factores importantes para valorar la gravedad.
¿Qué es la bronquiolitis en bebés?
La bronquiolitis es una infección que causa inflamación de los bronquiolos, las vías respiratorias más pequeñas de los pulmones. Afecta principalmente a niños menores de dos años y es especialmente frecuente durante el primer año de vida.
Uno de los virus que puede producirla es el virus respiratorio sincitial (VRS), aunque existen otros virus respiratorios capaces de causar la misma enfermedad.
La infección se transmite principalmente mediante gotitas y secreciones respiratorias, así como por el contacto con manos y superficies contaminadas. Los bebés pequeños pueden presentar síntomas más intensos porque sus vías respiratorias son estrechas.
¿Cuáles son los síntomas de bronquiolitis en lactantes?
Los primeros síntomas suelen parecerse a los de un resfriado común. Durante los días siguientes, algunos bebés desarrollan dificultades respiratorias o para alimentarse.
1. Síntomas iniciales
- Nariz congestionada o con secreción.
- Estornudos.
- Tos leve que va aumentando.
- Fiebre baja en algunos casos.
- Mayor irritabilidad.
2. Síntomas respiratorios
- Respiración más rápida de lo habitual.
- Silbidos o ruidos al respirar.
- Hundimiento de la piel entre las costillas o debajo de ellas.
- Aleteo nasal.
- Tos persistente.
3. Dificultades para alimentarse
- Toma menos leche materna o fórmula.
- Se cansa durante las tomas.
- Necesita interrumpir la alimentación para respirar.
- Moja menos pañales de lo habitual.
4. Cambios en el comportamiento
- Llanto o irritabilidad inusual.
- Menor actividad.
- Somnolencia excesiva.
- Dificultad para despertarse o responder normalmente en los casos graves.
¿Cuánto dura la bronquiolitis?
Los síntomas suelen empeorar entre el tercer y el quinto día de la enfermedad. La respiración y la alimentación pueden verse más afectadas durante este periodo, por lo que conviene vigilar al bebé incluso si al principio parecía tener solamente un resfriado.
La mayoría de los bebés comienza a mejorar gradualmente en los días siguientes. La tos puede persistir durante unas tres semanas, aunque su duración varía.
Si la respiración empeora, el bebé toma mucho menos alimento, presenta pausas respiratorias o parece cada vez más decaído, no esperes a que transcurra un plazo determinado para buscar atención médica.
¿Cuándo llevar a un bebé con bronquiolitis a urgencias?
Señales de emergencia: busca atención inmediata
Acude a urgencias o llama al servicio de emergencias local si el bebé presenta cualquiera de estos signos:
- Pausas en la respiración, aunque sean breves, especialmente en bebés pequeños.
- Dificultad respiratoria intensa: se le hunde marcadamente el pecho, gruñe al respirar o parece hacer un gran esfuerzo para tomar aire.
- Labios, lengua o piel azulados o grisáceos.
- Agotamiento o alteración de la respuesta: está muy flácido, cuesta despertarlo o no reacciona como de costumbre.
- No puede alimentarse debido a la dificultad para respirar.
No esperes a que aparezcan todos los síntomas. Si el bebé tiene pausas respiratorias, coloración azulada o dificultad respiratoria grave, necesita atención de emergencia.
¿Cuándo necesita valoración médica urgente?
Algunos signos pueden indicar que el bebé necesita ser evaluado rápidamente, aunque no parezca estar en una emergencia inmediata.
- Come o toma leche mucho menos de lo habitual, especialmente si consume aproximadamente la mitad o menos de su cantidad habitual.
- No moja el pañal durante 12 horas, o presenta otros signos de deshidratación, como boca seca o somnolencia inusual.
- Respira más rápido de lo habitual o el esfuerzo respiratorio está aumentando.
- Los síntomas empeoran después de varios días de aparente resfriado.
- Presenta una temperatura de 38 °C o más y tiene menos de tres meses.
- Está mucho más irritable, decaído o menos activo de lo normal.
Los bebés menores de tres meses merecen especial precaución. Si presentan fiebre, dificultad para alimentarse o síntomas respiratorios, solicita atención médica inmediata. Si la respiración es muy difícil, hay pausas o cambia el color de la piel, acude directamente a emergencias.
¿Cuándo puede ser necesario hospitalizar al bebé?
La hospitalización se decide después de una evaluación médica. No todos los bebés con bronquiolitis necesitan ingresar, pero puede ser necesario cuando no pueden respirar adecuadamente, no mantienen una hidratación suficiente o tienen un mayor riesgo de complicaciones.
1. Dificultad para respirar
El equipo médico puede recomendar el ingreso si el bebé presenta un esfuerzo respiratorio importante o persistente, agotamiento o pausas respiratorias. En situaciones graves, puede necesitar soporte respiratorio y vigilancia estrecha.
2. Niveles bajos de oxígeno
En el hospital, el personal puede medir la saturación de oxígeno mediante un sensor. Una saturación persistentemente baja puede indicar que el bebé necesita oxígeno suplementario.
Los umbrales dependen de la edad y de las enfermedades previas. Como referencia, algunas guías utilizan una saturación persistentemente inferior al 90 % para bebés de seis semanas o más, y al 92 % para menores de seis semanas o niños con determinadas enfermedades subyacentes. La decisión debe tomarla el equipo sanitario considerando la situación completa del bebé.
3. Deshidratación o dificultad para alimentarse
Si el bebé no puede tomar suficiente leche por la tos o el esfuerzo respiratorio, puede necesitar líquidos mediante una sonda o, en determinadas circunstancias, por vía intravenosa.
4. Mayor riesgo de complicaciones
El equipo médico puede considerar un umbral más bajo para observar o ingresar a un bebé cuando existen factores de riesgo como:
- Edad inferior a tres meses, especialmente en recién nacidos.
- Prematuridad, sobre todo si nació con mucha anticipación.
- Enfermedad pulmonar crónica.
- Cardiopatía congénita importante.
- Enfermedades neuromusculares o problemas que dificultan eliminar las secreciones.
- Inmunodeficiencia u otras condiciones que aumentan el riesgo de infección grave.
¿Cómo cuidar a un bebé con bronquiolitis en casa?
El cuidado domiciliario solo es apropiado cuando el bebé ha sido valorado si era necesario, presenta síntomas leves, respira sin un esfuerzo importante, se alimenta suficientemente y puede ser vigilado por un adulto.
- Ofrece tomas pequeñas y frecuentes. Si toma pecho o fórmula, puede resultarle más fácil alimentarse durante periodos cortos y repetidos.
- Limpia suavemente la nariz si está obstruida. Las gotas de solución salina nasal y la aspiración suave de las secreciones visibles pueden ayudar, especialmente antes de las tomas. Evita la aspiración profunda o repetitiva sin indicación médica.
- Vigila la respiración. Observa si aumenta el hundimiento de las costillas, si aparecen pausas respiratorias o si se cansa al comer.
- Controla la hidratación. Presta atención a la cantidad de leche que toma y a los pañales mojados.
- Mantén el ambiente libre de humo. Evita el humo del tabaco, los aerosoles irritantes y el contacto con personas enfermas.
- Comprueba cómo evoluciona también por la noche. La bronquiolitis puede empeorar durante los primeros días, aunque inicialmente los síntomas sean leves.
Para dormir, coloca siempre al bebé boca arriba sobre una superficie firme, plana y despejada. No eleves el colchón ni uses almohadas, cuñas o dispositivos para mantenerlo incorporado durante el sueño.
¿Qué medicamentos se utilizan para la bronquiolitis?
La bronquiolitis suele mejorar con medidas de apoyo. No existe un medicamento que elimine directamente todos los virus responsables de esta infección.
- Antibióticos: no tratan la bronquiolitis viral y solo se utilizan si un profesional identifica una infección bacteriana que lo justifique.
- Broncodilatadores y nebulizaciones: medicamentos como el salbutamol no se recomiendan de rutina para la bronquiolitis típica.
- Corticoides: no se indican de rutina para tratar la bronquiolitis.
- Medicamentos para la tos y descongestionantes: no deben administrarse a un lactante sin indicación médica.
- Medicamentos para la fiebre o el malestar: consulta con el pediatra cuál es adecuado según la edad y el peso. No administres aspirina.
Si el bebé necesita oxígeno o ayuda para hidratarse, estas medidas se proporcionan en un entorno sanitario según su estado clínico.
¿Cómo prevenir la bronquiolitis en lactantes?
No siempre es posible evitar la infección, pero algunas medidas ayudan a reducir el riesgo de contagio y de enfermedad grave:
- Lavarse las manos antes de tocar o alimentar al bebé.
- Evitar el contacto cercano con personas que tengan síntomas respiratorios.
- Limpiar con regularidad las superficies y los objetos de uso frecuente.
- No compartir utensilios que hayan estado en contacto con secreciones.
- Mantener la casa y el automóvil libres de humo de tabaco.
- Consultar con el profesional sanitario qué medidas de prevención del VRS están disponibles y recomendadas para el bebé según su edad, antecedentes y las indicaciones locales.
Preguntas frecuentes sobre bronquiolitis en bebés
¿La bronquiolitis en lactantes siempre requiere hospitalización?
No. Muchos bebés pueden recuperarse en casa si respiran adecuadamente, toman suficiente leche y no presentan señales de alarma. La hospitalización se considera cuando existe dificultad respiratoria importante, pausas respiratorias, oxígeno bajo, deshidratación u otros factores de riesgo.
¿Cuáles son los primeros síntomas de bronquiolitis?
Generalmente comienza con congestión nasal, secreción, estornudos y tos. Después pueden aparecer respiración rápida, silbidos, hundimiento de las costillas y dificultad para alimentarse.
¿Cuándo es más peligrosa la bronquiolitis?
Los síntomas suelen empeorar entre el tercer y el quinto día. Los recién nacidos, los menores de tres meses, los prematuros y los bebés con enfermedades cardíacas o pulmonares pueden presentar un mayor riesgo de complicaciones.
¿Qué significa que al bebé se le hundan las costillas al respirar?
Puede ser un signo de aumento del esfuerzo respiratorio. Si el hundimiento es marcado, se acompaña de gruñidos, pausas respiratorias, agotamiento o cambios de color, el bebé necesita atención de emergencia.
¿Se puede tratar la bronquiolitis con nebulizaciones?
Las nebulizaciones con salbutamol, adrenalina u otros medicamentos no se recomiendan de rutina para la bronquiolitis típica. El tratamiento depende de la evaluación médica y se centra en mantener una respiración y una hidratación adecuadas.
¿Cuándo puede volver a la normalidad un bebé con bronquiolitis?
La mayoría mejora progresivamente durante los días siguientes, aunque la tos puede durar unas tres semanas. Si empeora, come menos, respira con esfuerzo o presenta nuevos signos de alarma, necesita una nueva evaluación médica.
¿La bronquiolitis puede repetirse?
Sí. Un bebé puede presentar bronquiolitis en más de una ocasión porque distintos virus pueden causar infecciones respiratorias. Los episodios recurrentes de silbidos deben comentarse con el pediatra para valorar si existe otra condición respiratoria.
Conclusión
La bronquiolitis en lactantes suele comenzar como un resfriado, pero puede evolucionar y afectar la respiración y la alimentación. La mayoría de los bebés mejora con cuidados de apoyo, aunque algunos necesitan hospitalización para recibir oxígeno, hidratación o vigilancia médica.
Las pausas respiratorias, los labios azulados, el esfuerzo respiratorio intenso y la dificultad para despertar al bebé son señales de emergencia. La reducción importante de las tomas, la falta de pañales mojados y el empeoramiento de los síntomas también requieren una evaluación rápida.
Si se trata de un recién nacido o de un bebé menor de tres meses, es importante actuar con especial precaución. Ante la duda sobre su respiración o su estado general, busca atención médica sin esperar a que los síntomas empeoren.
Fuentes médicas de consulta
- NICE: recomendaciones clínicas para el diagnóstico, la hospitalización y el tratamiento de la bronquiolitis.
- NHS: síntomas, cuidados en casa y señales de alarma de bronquiolitis.
- Organización Mundial de la Salud: recomendaciones para el manejo de la bronquiolitis en lactantes y niños pequeños.
Aviso médico: este artículo es informativo y no sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario. Si el bebé presenta dificultad respiratoria, pausas al respirar o coloración azulada, busca atención de emergencia.



